El Palacio de Correo es uno de los edificios más espléndidos de México. Fue diseñado por el ingeniero mexicano Gonzalo Garita y por el arquitecto italiano Adamo Verracoi. El elegante diseño es muy complejo, ya que es una mezcla de varios estilos diferentes, con elementos del gótico, del nouveau art, del rococó, del renacimiento y de varios más. Fue de lo más moderno de su época. En la construcción se utilizó piedra arenisca color crema de traída Teayo, Puebla, cantera de Pachuca y el mármol usado en la construcción vino de Carrara, Italia. En la construcción participaron varias decenas de artesanos que plasmaron su arte en la elaboración y colocación de cada pieza de madera, piedra y metal, y crearon una joya arquitectónica. La construcción se inició en 1902 en el sitio de un antiguo hospital franciscano.

El Palacio de Correo se encuentra en lo que fue la calle Juan Ruiz de Alarcón —después fue por muchos años San Juan de Letrán, y en la actualidad es Eje Central— esquina con Tacuba —era el camino que conducía al pueblo de prehispánico de Tacuba—, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. En 1907, durante el porfiriato, el Servicio Postal se separó de la Secretaría de Comunicaciones debido a que tenía un alto volumen de operaciones.

La fachada es de cantera, con ventanas de arco, gárgolas, lámparas de bronce con forma de dragón, almenas en el techo y un gran reloj sobre la entrada principal. En el interior hay suelos de mármol, grandes escaleras curvas con barandillas de cobre y bronce brillantemente detalladas y techos decorados bajo un techo de cristal.