Sara Treleaven Blakely es una empresaria americana multimillonaria fundadora y propietaria de Spanx —una empresa diseñadora y fabricante de ropa interior femenina, leggings y ropa de maternidad, que se venden en más de 65 países—. Ha sido juez invitada al programa Tanque de Tiburones, en 2012 apareció en la revista Time dentro de la lista anual de las 100 personas más influyentes en el mundo, y en 2014 Forbes la consideró como la 93ª mujer más poderosa del mundo. A menudo invierte, junto con otras inversionistas, en nuevas empresas como Biena Snacks y Alice’s Table.

Sara nació el 27 de febrero de 1971 en Clearwater, Florida, donde se graduó en Comunicación en la Universidad del Estado de Florida. En el comienzo de su carrera ella planeó convertirse en un abogado pero ella obtuvo baja puntuación en la prueba de admisión. Por lo tanto, tomó un trabajo en Walt Disney World en Orlando.

Después de tres meses con Disney tomó un trabajo en Danka como vendedora de puerta en puerta de máquinas de fax. Tuvo éxito y fue promovida a capacitadora nacional de ventas. En ese puesto y con el calor de Florida estaba obligada a usar pantimedias, lo cual no le gustaba. Sin embargo, le gustaba la forma en que eliminaban las líneas de la panty y cómo hacía ver su cuerpo. Así se dio cuenta de que se necesitaba un nuevo tipo de ropa interior.

Cuando tenía 27 años se mudó a Atlanta, aún trabajando para Danka. Allí, pasó dos años y gastó sus ahorros —$5,000— desarrollando su idea de nueva prenda. Viajó a Carolina del Norte para presentar su proyecto a las compañías fabricantes de ropa interior. Todas la rechazaron. Poco después de su viaje recibió una llamada de Asheboro. El hombre que la llamó era un operador de una fábrica de ropa interior que tenía tres hijas que habían oído hablar de la ropa de Sara y quedaron muy bien impresionadas con ella. Sara y el operador desarrollaron en un año el primer prototipo.

Entonces, habló con un abogado de patentes quien por $750 le ayudó a registrar su prototipo ante de la Oficina de Patentes —USPTO—. Acto seguido, por $150 compró la marca registrada Spanx en el sitio web de la Oficina de Patentes.

Se las ingenió para conseguir una reunión con Neiman Marcus y en un baño, frente a un representante de la compañía, se puso la nueva prenda para mostrar sus ventajas. Neiman Marcus decidió vender el producto en varias de sus tiendas, y le siguieron Bloomingdales, Saks y Bergdorf Goodman.

A continuación, envió una canasta de sus productos al programa de televisión de Oprah Winfrey con una explicación de qué eran y su plan para venderlos. En noviembre de 2000, Winfrey nombró a Spanx Un Artículo Preferido, lo que significó un gran incremento en prestigio y ventas. En esos días Sara renunció a Danka para poder dirigir su propio negocio.

En 2015 Sara y su marido, Jesse Itzler, junto con otros inversionistas, compraron a los Halcones de Atlanta por $850 millones.

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