Ante la crisis ambiental que vivimos, muchos de los países han realizado esfuerzos para contrarrestar estos daños, es por ello que cada vez es más común escuchar el término de ciudades verdes, que son aquellas ciudades con bajos niveles de contaminación, abundantes espacios naturales, bajas emisiones de gases efecto invernadero y edificaciones bioclimáticas, sostenibles.

El principal objetivo que persiguen estas ciudades es asumir su responsabilidad en la lucha contra el cambio climático, a través de la generación de espacios sostenibles, dando prioridad a mitigar la contaminación, la emisión de gases y la correcta gestión de residuos, para ser lugares con el menor impacto posible en su entorno medioambiental y ser más saludables.

Enlistaremos algunas de las ciudades más verdes del mundo, como ejemplo de que sí podemos generar un impacto positivo en el medio ambiente con pequeñas y grandes acciones y sobre todo para seguir su ejemplo.

 

Copenhague (Dinamarca)

La capital danesa es considerada como una de las ciudades más sostenibles del mundo porque más de la mitad de sus habitantes se desplazan en bicicletas, siendo su red de infraestructura para ciclistas muy potente, tanto así que, el número de velocípedos ha superado al de coches.

El agua del puerto de Copenhague es tan limpia, que la gente pudiera bañarse ahí, como si se tratara de cualquier playa. Adicional, esta ciudad cuenta con más de 2,200 hectáreas verdes de acceso público.

La capital danesa se ha tomado muy en serio su contribución al medio ambiente y se ha propuesto ser para 2025 la primera ciudad libre de emisiones de carbono. ¡Enhorabuena y ojalá lo consigan!

 

Ámsterdam (Países Bajos)

Esta famosa ciudad europea, al igual que Copenhague, es muy conocida por sus canales y por sus bicicletas, las cuales superan en número a los habitantes de la capital con más bicis en el mundo.

Adicional a esto, en Ámsterdam están tratando de conservar y promocionar sus jardines urbanos, instalar 50 mil metros cuadrados de tejados verdes y aumentar la cantidad de edificios respetuosos con la naturaleza, así como mejorar sus sistemas de recolección del agua de lluvia para reutilización.

 

Estocolmo (Suecia)

La capital sueca es conocida por tener uno de los mejores sistemas de transporte público de todo el mundo, y por ser limpia y ordenada.

Desde hace unos años, Estocolmo se ha comprometido con un objetivo: convertirse en la primera urbe completamente libre de combustibles fósiles antes de 2050 y se encuentra trabajando en ello.

 

Berlín (Alemania)

La capital alemana se distingue por ser vanguardista y verde. Se dice que tiene más parques y jardines que cualquier otra ciudad europea, con aproximadamente 2 mil 500 en el área urbana.

Desde 1990 son notables sus esfuerzos en contribuir al cuidado del medio ambiente, ya que desde esa fecha ha reducido un tercio sus emisiones de bióxido de carbono (CO2) y recientemente se comprometió a recortarlas en un 85% antes de 2050.

Berlín incentiva la economía circular, pagando .25 euros por cada botella plástica que se recicla y utiliza aguas grises en sus edificios para regar los tejados verdes.

 

San Francisco (California)

Esta ciudad estadounidense lleva tiempo destacándose como una de las ciudades más verdes de su país, siendo un ejemplo a seguir en materia de políticas medioambientales, liderando planes de conservación del agua. La reutilización del agua de lluvia o el empleo de aguas grises para diversas tareas son algunas de sus prácticas más habituales.

 

Portland (Oregón)

Por sus más de 37 mil hectáreas de espacios verdes y casi 120 kilómetros de senderos, Portland se ha convertido en una de las ciudades más verdes de Norteamérica.

Debido a su programa Gobierno de una ciudad sostenible, han conseguido recortar significativamente su dependencia a los combustibles fósiles y desde 2006 han reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 46 por ciento.

 

Vancouver (Canadá)

La ciudad natal de la organización ecologista Greenpeace, tiene una mentalidad orientada a la protección del medio ambiente desde hace décadas.

En Vancouver se respira aire puro y limpio, gracias al uso de energía hidráulica y de otras fuentes de origen sostenible, convirtiéndola en la ciudad con menos emisiones de CO2 del continente americano, adicional a que cuenta con 200 espacios verdes, y el impresionante Stanley Park (400 hectáreas).

La ciudad canadiense ejecuta el Plan de acción de la ciudad más verde, para mantenerse a la cabeza de la sostenibilidad urbana.

 

Es sorprendente ver cómo hay ciudades y comunidades enteras con esa conciencia medioambiental que está revolucionando su forma de vivir y están disfrutando de los beneficios que sus distintos planes de acción y estrategias han logrado.

Ante la situación que vivimos es importante la cooperación entre autoridades, ciudadanos y empresas, así como partes interesadas, para desarrollar y mejorar las condiciones de vida, con enfoques integrados de la gestión urbana que garanticen resultados positivos a largo plazo.

 

Nuevamente, gracias por leernos.

¡Hasta la próxima!

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