El día de los muertos es una celebración muy antigua. Los rituales se remontan a 3,000 años, a los días de los aztecas, y siguen evolucionando. Hoy, ¿cuál es la celebración popular en México? El 2 de noviembre las familias visitan el cementerio donde sus familiares y seres queridos fueron enterrados. Limpian las tumbas haciéndoles lucir como nuevas y hay música, flores y comida, mucha comida. A veces también hay tequila y mezcal.

En realidad es una celebración de la vida. Es una celebración para nuestros parientes y amigos como cuando estaban vivos en este mundo. Debido a que el recuerdo de los seres queridos nunca desaparece, el Día de Muertos ha sobrevivido. Ha cambiado y evolucionado, pero no ha desaparecido. Cuando los españoles llegaron al centro de México en el siglo 16 se dieron cuenta de esto. Los españoles consideraron estos rituales como sacrilegios, sin embargo, los rituales y la festividad continuaron.

Aunque la celebración comenzó en el sur de México, se extendió al norte. También se fusionó con elementos del cristianismo. La celebración original tenía lugar en el verano, y debido a las costumbres españolas se trasladó al 1 y 2 de noviembre, para coincidir con el Día de Todos los Santos y el Día de Todas las Almas.

El Día de Muertos es una celebración de gran colorido, con altares, adornos, comida, procesiones y música. Es un momento de felicidad, un momento de cocinar. Las familias se reúnen para preparar un altar y ofrendas —regalos a aquellos a quienes el altar está dedicado— con muchos elementos coloridos, como flores de papel, calaveras de azúcar, papel picado, frutas, verduras, velas, incienso, estatuas de santos, fotos de los difuntos y muchas otras expresiones de arte. En las escuelas, los niños preparan esqueleto y artesanías de papel para la fiesta.

El Pan de Muerto, dulce y rico en huevos, está siempre presente en este día, aunque las recetas varían de una región a otra.

Para muchas personas en México el Día de Muertos es un acontecimiento familiar para recordar a los antepasados, cuyos espíritus visitan la tierra una vez al año. Este concepto del ciclo de la vida es una fuerte tradición para mucha gente en todo el mundo.

Se preparan bebidas como agua de jamaica, tamarindo y horchata. Los postres más populares son flan de caramelo, y calabaza confitada —calabaza en tacha—. La comida suele ser enchiladas de maíz azul, chalupas, pollo en salsa de pipián, tinga poblana de pollo, pozole (blanco y rojo), mole poblano, tamales rellenos de maíz cremoso, queso, frijoles dulces, pollo, chile verde y rojo.

¡Disfruta la fiesta, relájate y come bien!