Algunas empresas han decidido que las t shirts no deben considerarse como un atuendo adecuado para ir a trabajar; a primera vista este parece ser un enorme problema, y uno caro. En realidad no es un gran problema, o ni siquiera es un problema. En principio, necesitas tres trajes, de colores azul marino, azul claro y gris, deben ser lisos, sin rayas ni patrones; asegúrate que sean de buena calidad y llévalos a un sastre para que te los ajuste a tu cuerpo. Es fácil hacerlo. Luego, piensa en las camisas, necesitas seis, dos blancas y cuatro de distintos tonos de azul y gris, una vez más, sin rayas ni patrones. Por último, las corbatas: necesitas seis, una roja, una azul y cuatro del color que te guste, con diseños que pueden ser rayas, cuadros o patrones.

Haz cuentas; tienes una gran cantidad de combinaciones. Te puedes vestir formalmente por semanas sin repetir lo que te has puesto. No es caro y mostrará al nuevo TÚ.

Los zapatos, compra lo mejor que puedas pagar, como unos oxford, Cómpralos en color negro para que vayan de acuerdo con cualquiera de las combinaciones de ropa que hagas.

Tómate tu tiempo cuando cambies tu vestuario de sencillo a formal. Empieza por ponerte traje una vez a la semana y ve aumentando la frecuencia lo cual dará tiempo a tus colegas para acostumbrarse. Ignora cualquier comentario molesto. Después de todo, ¿qué puedes esperar de personas que envidien al nuevo TÚ?