A los papás millennial les gusta vestirse impecablemente. Esto es, pulcros, con ropa ajustada a su cuerpo, elegantes y llamativos. La paternidad trae consigo retos, sin embargo, es posible vestirse bien y ser papá. Sólo requiere que hagas algunas modificaciones y que tengas paciencia. Ahora representas a tu familia y no sólo a ti mismo. La impresión que hagas en las personas tiene repercusión en aquellos que están bajo tu cuidado.

Como papá debes enseñar con el ejemplo, vestirte como quieres que tus hijos se vistan. Ten presente que los niños hacen las cosas como tú, hablan como tú y sus acciones son el reflejo de tus actos. Si te vistes correctamente para ir a una boda, ellos aprenderán que deben vestirse correctamente para una ocasión como esa. Si tienes buenos modales con las mujeres, ellos aprenderán a mostrarse cómo caballeros, y cómo identificar quién lo es.

Como esposo, consérvate atractivo para tu esposa. Si tu vestuario está a tu medida, hará que te veas más alto y hará que tu cintura se vea más esbelta. Es importante que luzcas muy bien ante los ojos de la madre de tus hijos, es un cumplido al amor que se tienen.

Es conveniente que como papá selecciones telas oscuras que oculten las manchas y las salpicaduras de comida que te obsequian tus hijos. Las camisas EURO y los pantalones DEIMOS son ideales porque los puedes lavar en casa. Si se necesita, se puede utilizar detergentes fuertes para quitar la mugre. Quita las manchas de tu ropa o tendrás cuentas muy caras de tintorería. Cuando estés cerca de tus hijos, habrá comida y tierra en tu ropa como por brujería. Bolea tus zapatos, usa loción después de rasurarte y dedica tiempo a enseñarle a tus hijos lecciones de vida.